Construí tu marca personal desde cero

Construí tu marca personal con la Teoría del Iceberg

Y ustedes dirán ¿qué tiene que ver Ernest Hemingway y la marca personal? ¿Alguna vez escucharon de la Teoría del Iceberg de Hemingway? Pues bien, en la nota de hoy les cuento un poco sobre ello, y les aseguro que al final van a descubrir todo un mundo que los va a dejar boquiabiertos.

La marca personal con la teoría del Iceberg

Marca personal, o personal branding, se llama a toda gestión que hace una persona para lograr posicionarse frente a otros. Es la gestión de valor que uno hace con uno mismo, y que permite sobresalir del resto de los profesionales. Es un concepto de desarrollo, que implica prácticamente el mismo trabajo y los mismos atributos que una marca empresarial.

Entonces, ¿cómo una terminología tan asociada al área del Marketing y de los Recursos Humanos puede vincularse con la literatura? La verdad es que así como yo lo he pensado, otros también lo han hecho. Buscando encontré algunos artículos e infografías interesantes que pueden sumar como el método de Soy Mi Marca.

Ernest Hemingway y su teoría del Iceberg

Este escritor estadounidense creó grandes obras maestras que parecen flotando sobre el agua, pero que conllevan una estructura narrativa y simbólica detrás que la sustentan. Todos sus relatos tienen un piso detrás que hace que sean sumamente profundos, estudiados y con contenido. En apariencia lo que se ve simple, detrás lleva una maraña, algo así como una construcción endeble, pero resistente.

Sólo el 3% de la masa de un iceberg es visible al ojo del ser humano, el 97% de ese hielo es lo que permanece bajo el agua. Es así como la teoría del iceberg se convierte en una analogía exacta para la construcción de la marca personal.

La construcción de tu branding personal desde la teoría del Iceberg

Muchas veces, la marca personal la hacen parecer una promesa del marketing para autovenderte. Recetas mágicas, soluciones increíbles, qué vender, qué decir, cómo vestirte… cuestiones que son promocionables y que te invitan a seguir ciertos estándares. Conseguir el trabajo ideal, la profesión ideal, más seguidores en las redes, más cupos en los cursos… Todo siempre desde el lado de la “publicidad engañosa”. Y es que si vamos a hacer una analogía, el marketing personal vendría a tener que ver más con el marketing de contenidos.

En el título hablamos de una construcción, y es porque la marca personal no se da de un día a otro. No te levantás un día siendo exitoso (según tus propios principios). Requiere de trabajo y esfuerzo, para poder auto construirte y poder materializar lo que sos en lo que podés ser.

Cómo crear una marca: las tres etapas del Iceberg

Una marca personal con la teoría del Iceberg está fundamentada a mi criterio en tres eslabones principales: el autoconocimiento, la autogestión y la autocomunicación. Las primeras dos son el soporte del iceberg: ese 97% que hace que la última etapa pueda desarrollarse correctamente. Sin las primeras dos no hay iceberg, y sin las primeras dos, la comunicación de tu marca se vuelve vacía y sin contenido.

Hablemos un poquito de las tres ¿no?

Teoría del Iceberg y marca personal

AUTOCONOCIMIENTO

Si yo no conozco el producto… ¿cómo pretendo venderlo? De esa misma forma, si yo no me conozco a mí mismo ¿cómo podré comunicarme? El autoconocimiento es la pieza clave del iceberg, el cimiento sobre el que vamos a formar luego el trabajo y la comunicación de mi marca personal.

Para esto, hay diversas herramientas que podemos utilizar. Entre ellas, yo siempre sugiero comenzar por establecer cuál es mi misión y mi visión personal, cuáles son mis objetivos y hacer un FODA personal que ayude a cómo crear tu marca.

AUTOGESTIÓN

Una vez que sé cuáles son mis fortalezas, mis debilidades, en qué voy a hacer hincapié y qué tengo que mejorar, puedo pasar a la etapa de la autogestión. La autogestión no es otra cosa que el ¿cómo voy a lograr lo que me he propuesto?

Se trata de encaminar los objetivos, ver qué estrategias y tácticas voy a implementar para llevar a cabo y en cuánto tiempo. También acá evalúo los medios y mis posibilidades. Inclusive puedo hacer matrices, y ponderar resultados para ver establecer qué camino es el que me aportará más valor a mediano y largo plazo.

AUTOCOMUNICACIÓN

Finalmente, lo que realmente se verá del Iceberg: ¿cómo lo comunico? ¿Será a través de un CV, de una entrevista personal, de un blog, de un video de YouTube? ¿Será a través de seminarios o por medio de mis clientes?  Cuando tengo bien trabajado los otros dos puntos, la autocomunicación se vuelve sencilla. Porque sé a quién me voy a dirigir y por qué. También sé qué mensaje quiero comunicar, y por ende, el medio prácticamente se decanta solo ¿no?

Lo más importante es no olvidarse que este último escalón es fruto de un trabajo consciente en los otros dos. De nada sirve comunicar si no he trabajado en mi marca: termino siendo un vende humo comunicando cosas que no existen.

Hacia una visión holística del marketing

El marketing personal es igual que el marketing de una organización. Muchas veces se confunde el vender con el “dibujar” y se trabaja más en lo que se dice para afuera, que en establecer pilares sólidos que sostengan esa comunicación. ¿De qué me sirve construir mi imagen si después voy a tratar mal al cliente? ¿O no voy a cumplir con mi palabra?

La confianza en una marca es un proceso de construcción. El cliente la primera vez tiene una fe ciega en esa marca, salta al vacío y la prueba. Pero es la experiencia la que determina si esa persona va a seguir siéndole fiel o no a esa marca.

Creo que incluso más, eso pasa con nosotros mismos, y que esta teoría se vuelve sumamente importante cuando lo aplicamos a todos los ámbitos de nuestra vida personal. Somos personas, pero también somos marcas. Lo que decimos de nosotros, y más aún lo que hacemos con nosotros, es lo que finalmente representamos.

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