Pensamiento disruptivo y creatividad

Pensamiento Disruptivo: cómo romper esquemas

“La persona que sigue a la multitud (a la corriente de ideas) no irá más lejos de dónde va la gente; el que camina solo se encontrará a sí mismo en lugares en que nadie había estado antes.” 
Albert Einstein (1879-1955) 

Hace unos meses, leí un artículo que hablaba sobre talentos disruptivos. Lo cierto es que el concepto me llamó mucho la atención y me llevó a considerarlo para algún posteo del blog. Hoy lo traigo a colación porque estaría bueno tomar este concepto y poder tratar de llevarlo a la práctica como una meta 2016.

La palabra viene del vocablo inglés diruptive, y refiere a algo que puede ser entendido como “ruptura brusca”. El cual entiende simbólicamente un cambio tan determinante que da un vuelco completo a lo que venía pasando anteriormente.

El pensamiento disruptivo está en la base de cualquier innovación, tanto tecnológica o no. El ejemplo que más representa esta tendencia está en la creación del Iphone o del Ipod, que cambiaron por completo la visión hasta entonces de ese tipo de tecnología. En este sentido y siguiendo la lógica, Apple sería una empresa disruptiva.

Pero ¿cómo son las personas con pensamiento disruptivo?

Son aquellas personas que tienden a ser innovadoras, rompen las reglas, tienen pensamientos creativos y laterales, e incluso, muchas veces, tienden a ser vistos como empleados difíciles. Son personas emprendedoras y que hacen la diferencia: marcan tendencia.

Quienes cuentan con este tipo de pensamiento, tienden a llevar a las organizaciones a ser únicas en su mercado y destacarse permanentemente de forma original. Puede que aquellas empresas más tradicionales y estructuradas quieran evitar este tipo de pensamiento. Pero hoy en día, cada vez más son las que lo requieren. Personas con este talento no sólo son buscadas constantemente sino que se valorizan mucho más en el mercado laboral.

Considerando esto ¿cómo podemos trabajar la disrupción para generar este tipo de pensamiento?

El libro Disrupt de Luke Williams, propone un poco salir de lo convencional y convertirse en algo inesperado, a través de algunas técnicas:

Estar equivocado al principio para tener razón al final:

Formular la hipótesis ¿Qué pasaría si? Para salirse de lo estipulado y clásico y encontrar huecos creativos en aquello que ya existe. Porque diferenciarse por completo en un mundo donde ya todo está inventado es cada vez más difícil. Pero encontrarle la vuelta a aquello que ya está creado, es posible. Salirse de lo convencional preguntándonos todo el tiempo qué pasaría si… nos proporcionará el primer escalón para convertir nuestro pensamiento en disruptivo.

Determinar los clichés:

Todo sector en el que estemos, presentará los famosos clichés o limitantes. Son tópicos que la gente entiende que ese sector u organización se comporta o actúa de determinada manera. Por ejemplo, antes de la aparición de los teléfonos celulares, los clichés de los teléfonos tenían  que ver con que la comunicación tenía que ser desde tu casa y a altos costos. Pero la aparición de los móviles rompió con esos estereotipos, y más adelante, los smartphones lo volvieron a hacer.

Una vez que se tienen los clichés del sector, hay que tratar de moverlos en todos los ejes para lograr romper los esquemas. Se puede contrarrestar por medio del:

  • ¿Qué pasaría si? de forma inversa: el cliché sería que para llamar por teléfono debo estar en mi casa a ¿Qué pasaría si no tuviera que estar en un lugar fijo para hacerlo? à aparición de teléfonos móviles
  • ¿Qué pasaría si? por negación: el cliché en este caso sería que las llamadas a larga distancia son costosas à ¿Qué pasaría si las llamadas a larga distancia no fueran costosas? à aparición de un modelo de negocios como Skype.
  • ¿Qué pasaría si? por escala: ¿Y si en vez de escuchar 12 canciones en un cd se pudieran oír más de 1000 sin tener que almacenarlas en un disco físico? à aparición de Spotify

A través de estas técnicas, podemos intentar comenzar el camino del pensamientos disruptivo, para finalmente romper algunas reglas convencionales.

La pregunta está, en ¿cómo llevar a la práctica ese pensamiento una vez que hayamos tenido una idea disruptiva?

Primero, tenemos que tener en cuenta que pueda aportar valor a lo que queremos cambiar. Para esto, valernos de entrevistas con quienes sean personas afectadas por la decisión, o por medio de la observación no invasiva son claves.

Y en segundo lugar, hay que superar la inercia. La resistencia al cambio estará presente siempre, sobre todo si la idea es totalmente innovadora. Todos queremos cambiarnos de institución bancaria, pero si tenemos que cerrar todas las cuentas y hacer los trámites bancarios para abrir en otro lugar, la inercia nos programa para no hacerlo.

Por último, más de uno se estará cuestionando,

¿cómo puede influir el pensamiento disruptivo en mi marca personal?

En la actualidad, talentos disruptivos con personas creativas que puedan romper esquemas y proponer cosas nuevas son buscados por las pequeñas y grandes organizaciones. Cada vez se valora más la capacidad de ser creativos, y la forma de solucionar problemas en vez de generar inconvenientes.

Pero más allá de eso, no sólo podés aportar algo diferente a tu empresa como empleado, sino que esto te puede posicionar como una cualidad importante a la hora de diferenciarte de los demás profesionales. Además, encontrarás formas nuevas para automotivarte, y por qué no, tener una gran etiqueta para presentarte en el futuro.

Fuentes consultadas:

https://www.leadersummaries.com/ver-resumen/ideas-disruptivas

http://innovacionemprendedores2.blogspot.com.ar/2011/06/pensamiento-disruptivo.html

Por qué la innovación disruptiva puede ayudar a los líderes de mercado

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